ImagemReflexosAgua5ENAPOL2015Los textos que leerán a continuación están todos de un modo u otro elaborados a partir de una reflexión en torno a las imágenes y a las repercusiones que esto tiene en la subjetividad humana de nuestra época.

Joel Meyerowitz como fotógrafo muestra el modo en que concibe la fotografía y señala un aspecto que me parece fundamental y es que explica la manera en que se construye una imagen. Es decir, muestra el modo en que toda imagen es la construcción de un marco donde aparecerá un escenario. En su Leika además, no puede observar otra cosa, el marco excluye toda posibilidad de ver algo más. Para él no se trata de fotografiar objetos, cosas, se podría decir, que no se trata de reproducir la realidad, cosa que hacen muy buenos fotógrafos. Para él, en cambio, ese marco supone aceptar que algo entrará en él y otras cosas quedarán fuera. Y eso es lo que le interesa: el modo en que seleccionando lo que va dentro, va captando un modo de relación no hablada, se captan relaciones que aparentemente no están relacionadas entre sí y para él, esto es justamente lo humano. Poder captar algo del potencial, del magnetismo que se establecen en esas imágenes, que pueden parecer inconexas, pero que al fotografiarlas, nos hablan de quienes somos.

Maria Eugenia Cardona de NEL- Miami, analiza la relación del sefie, (denominada en el 2013 la palabra del año!) y el cuerpo. Hemos pasado del autoretrato al selfie, a exponer a otros anónimos algo de lo íntimo. Goce de la mirada sin palabras. El sujeto intenta darse un cuerpo a través del semblante. Ciertamente, nos muestra el modo en que se construye un cuerpo que no se tiene y la imagen viene a tapar lo que de todos modos no deja de insistir. La ilusión de completud que devuelve la imagen es lo que hace del sefie una práctica adorable, tal como señalara Lacan, el amor propio como la causa del imaginario para adorar ese cuerpo que nos devuelve la imagen. Pero también denuncia que esta imagen del cuerpo como espectáculo promociona la impudicia. Nos alejamos de la vergüenza. Y, esto es justamente una de las consecuencias que ha mostrado este mundo de imágenes, que el parletre goza de ese espectáculo, que no se trata solamente de gozar de la imagen propia, que hay más, que quiere gozar más allá.

Del mismo modo encontramos una denuncia importante por parte de Edwin Jijena de NEL-Tarija, esta vez con respecto al mundo de la ciencia. Evidentemente, como señala, las imágenes en este proyecto aprobado por Obama, pasan a ser el tema central de la ciencia. Brian lo considera una iniciativa en la que se donará mucho dinero para que se investigue la el modo de funcionamiento del cerebro, detectar enfermedades cerebrales y diagnosticar enfermedades mentales, y, por supuesto, el comportamiento humano podrá ser establecido a partir de este conocimiento del cerebro. Innumerables disciplinas involucradas, enormes cantidades de dinero, que apuestan como señala, al valor superlativo de las imágenes. Denuncia que de este modo que estamos en una época que prefiere un sujeto silenciado, como si la imagen pudiera captar lo que queda oculto a la mirada y a la palabra.

Antonio Beneti de la EBP realiza dos recorridos: por un lado, la historia del tatuaje en la cultura, y, por otro, los textos de Lacan y Miller para ir entendiendo esta inscripción en el cuerpo. Ciertamente, aunque tiene diferentes connotaciones a lo largo de las culturas el tatuaje puede representar un estigma, marcas correspondiente a seres en desgracias o desaprobados, la representación de Satanás para la Iglesia, símbolo de valentía y coraje en Polinesia. De cualquier modo que lo signifiquemos tanto en las culturas como en la historia, todos ellos, en tanto inscripciones en la piel, van dirigidos a la mirada del Otro. A su juicio, los adolescentes de la actualidad lo hacen para mostrar un conflicto, se sirven de lo imaginario para que sean perceptibles. El tatuaje es un modo de apelar a lo imaginario, pero también invade el campo escópico y la clínica. Es decir, la mirada y el recurrir a lo imaginario como modos de dar solución o expresión a la problemática subjetiva. En la primera enseñanza de Lacan: hay sujeto del inconsciente en el tatuaje, en la última, hay un hablanteser en el tatuaje.

Beatriz Udenio de la EOL, narra su experiencia en relación a lo que supuso ‘La TEVE’ en su infancia. Un acontecimiento generó una caída ‘de su imperio de la dicha’ y una contingencia hizo que apareciera a la vez, el televisor en su casa. Muestra cómo en su relación con la mirada se produce un horror que la lleva a que el ojo apunte a otra parte. En este caso, ‘La TEVE’ fue un lugar hacia el desarrollo de la imaginación, para intentar recuperar el valor de la palabra, tener una garantía de la palabra en esas escenas de ilusión. Lo cual no se logra. Por ello sostiene que cuando la palabra no es performativa, la imagen reina, un modo muy pertinente de relacionar la imagen y la palabra. La salida es que cada quien, en singular, vea cómo se ha servido de los Black Mirrors a su alcance.

Para culminar, quiero señalar el texto de Carlos Márquez de NEL-Caracas quien contrapone el carácter performativo de este imperio, ‘una soberanía dócil a cada quien’. Frente al circo-ular del mercado, opone la clínica por el síntoma, que marca justamente lo que no anda, frente a la realización imaginaria y la renegación de la muerte, le opone el inconsciente como lo no realizado, y frente a la feminización del mundo, el psicoanálisis orienta hacia la feminidad, como el reino del no-todo.