En Febrero de 2013 el presidente estadounidense, Barack Obama, presentó oficialmente un importante proyecto denominado iniciativa BRAIN por sus siglas en inglés (Brain Research through Advancing Innovative Neurotechnologies), el cual busca revolucionar la comprensión del funcionamiento del cerebro humano; abriendo posibilidades para detectar en forma temprana las causas de enfermedades cerebrales y por consiguiente prevenir o encontrar tratamientos específicos para las mismas.

Para esta iniciativa la administración Obama Care destina 100 millones de dólares de presupuesto para el año fiscal 2014. “El proyecto sobre el cerebro dará a los científicos las herramientas necesarias para obtener una imagen del cerebro en acción y permitirá al menos comprender cómo pensamos, aprendemos o memorizamos. El cerebro es aún un enorme misterio que queda por dilucidar”. (President Barack Obama, April 2013)

Además el Presidente Obama enfatiza que este nuevo proyecto implica el desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías capaces de producir imágenes de las interacciones entre las células cerebrales y la complejidad de circuitos neuronales a la velocidad del pensamiento. Estas tecnologías abrirán nuevas vías para explorar el modo de cómo el cerebro memoriza, procesa, almacena y recupera enormes cantidades de información, ofreciendo un nuevo panorama sobre los complejos vínculos entre las funciones cerebrales y el comportamiento humano. (Ibídem)

Para poder crear un mapa cerebral, se necesitan aparatos capaces de medir la actividad de una de las millones de neuronas en forma independiente y además su funcionamiento en conjunto con las demás neuronas, luego crear una escala a nivel cerebral de modo que se realice un mapa de la actividad funcional. El desarrollo de estas tecnologías se llevará a cabo a través de la nanociencia, la imagen, la ingeniería, la informática y otras áreas relacionadas.

La iniciativa BRAIN involucra cuatro agencias federales: El Instituto Nacional de Salud (NIH), Fundación Nacional para la Ciencia (NSF), La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y La Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA). Las cuales están aportando económicamente para realizar investigaciones en áreas específicas y claramente delimitadas para evitar doblar esfuerzos en un solo experimento. El apoyo va dirigido al desarrollo y aplicación de nuevas tecnologías capaces de mostrar un funcionamiento dinámico cerebral y su relación con el comportamiento y trastornos cerebrales. Dichos avances científicos y tecnológicos permitirán mejorar el diagnóstico, tratamiento y hasta prevenir enfermedades mentales, no solamente con la Tomografía computarizada (TC), Resonancia magnética (RM), Tomografía por emisión de positrones (TEP), Magneto encefalografía (MEG).

La salud mental en el siglo XXI y en la era digital, estará tomada por el imperio de las imágenes, en 3D y otros desarrollos más, también se constituye en un asunto de política de estado, se confirma de este modo el deceso del DSM hasta su versión 5.

La imagen tendrá un valor superlativo por sobre la palabra en el diagnóstico y tratamiento de las llamadas ahora enfermedades del cerebro, así los relatos del sujeto respecto de su malestar o de sus síntomas sobre su cuerpo se volverán obsoletas para la ciencia, que prefiere un sujeto silenciado e ignorante de sus sufrimientos.

El desarrollo tecnológico prometido por el presidente Obama, capaz de mostrar mediante imágenes lo que queda oculta a la mirada, prometen que la actividad cerebral, y las enfermedades del cerebro sean captadas por imágenes virtuales, imágenes reales, etc. Ese horizonte puede ser tan seductor para algunos o aterrantes y temibles para otros.

 

Notas
* https://www.whitehouse.gov/share/brain-initiative